Leandro Paredes no quiere perderse la noche más importante del semestre. Después de la derrota 1-0 ante Vasco da Gama en La Bombonera, por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, el capitán de Boca acelera su recuperación con la ilusión de estar el martes en la revancha en el Maracaná.

El mediocampista sufrió un desgarro grado dos en el isquiotibial derecho en el empate ante Instituto, en Córdoba, y en un principio había quedado descartado para toda la serie. Su ausencia se hizo sentir en la ida, en la que al equipo le costó encontrar la pausa en el medio.

Sin embargo, su evolución sorprendió al cuerpo médico. Paredes ya realizó trabajos de campo, se mostró activo en la práctica del miércoles y dejó buenas sensaciones. Aunque los plazos habituales para este tipo de lesión rondan los 21 días, el antecedente reciente ante Universidad Católica, cuando jugó en condiciones similares, alimenta la esperanza.

La decisión del DT

El cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena seguirá de cerca su respuesta en los entrenamientos, y la decisión se tomará cerca del partido. La idea es determinar si está en condiciones de jugar, aun con alguna molestia.

El principal temor es una recaída que lo deje afuera en un tramo decisivo del año. En cambio, si Boca consigue el pase a la final de la Sudamericana, el capitán tendría alrededor de un mes para recuperarse antes del partido por el título.

Además de la Copa, el "Xeneize" pelea por el Torneo Clausura, la tabla anual y la Copa Argentina, en la que enfrentará a Banfield en semifinales. En el horizonte aparece también el Superclásico ante River, previsto para el 1 de noviembre en La Bombonera.